Manos dormidas al despertar

Hoy en Dormity queremos dedicar este artículo a un tema que quizás preocupe a muchos. ¿Por qué me despierto con las manos dormidas? Si quieres descubrir la respuesta… ¡Sigue leyendo! 

 

Manos dormidas por la noche

Muchos os habréis despertado alguna vez con una sensación de hormigueo en las manos nada más salir de la cama. Esta sensación generalmente no suele ser preocupante y puede ser debido a distintas causas que nombraremos más adelante. 

Esta sensación de entumecimiento y hormigueo se llama parestesia y también puede afectar a piernas, brazos o pies. 

La razón por la cual puedes despertarte con las manos dormidas normalmente es debido a una presión excesiva sobre las manos o extremidad al dormir. Suele ocurrir cuando apoyamos la cabeza encima del brazo, presionamos la mano o brazo cuando abrazamos la almohada, etc.

Aun tratándose de un problema que a priori no es grave, queremos dejar claro antes de continuar que si te ocurre regularmente es mejor acudir al médico para que pueda sacarte de dudas. ¡Continuemos!

 

¿Por qué se duermen las manos al dormir?

Muchas veces y de manera inconsciente generamos una presión excesiva en dicha área que nos puede generar esta sensación. A continuación, mostramos algunos de los posibles motivos que pueden provocar este tipo de reacción. 

  • Falta de flujo sanguíneo
  • Migrañas
  • Síndrome del túnel Carpiano
  • Retención de líquidos
  • Uso excesivo de las propias manos
  • Falta de vitamina B
  • Hábitos sedentarios y mala alimentación
  • Problemas cervicales

Son muchas las causas que pueden provocar el adormecimiento de tus manos por este motivo, te dejamos en el próximo punto una serie de consejos que te ayudarán a reducir y apaciguar el problema.

 

Cómo evitar el adormecimiento en las manos

Conscientes de lo molesto que puede llegar a ser despertar y notar el adormecimiento en las manos, te hemos querido dejar con una serie de consejos y recomendaciones que puedes seguir para prevenir esta situación.

  • Movimiento de manos y dedos: se trata simplemente de realizar pequeños y suaves movimientos que permitan que la sangre vuelva a circular con normalidad.
  • Poner las manos en agua fría: mediante el agua fría o el hielo se consigue que las manos pierdan la tensión acumulada, se reduzca la inflamación y con ello aminorar la sensación de hormigueo.
  • Realizar masajes y estiramientos: realizando pequeñas rutinas de estiramientos con las manos ayudaremos a evitar tener las manos entumecidas al despertar, ya que fomentaremos una mejor circulación de la sangre y activación de los nervios. Además, en el artículo “Estiramientos antes de dormir para descansar mejor” nombramos algunas rutinas que puedes añadir a los ejercicios de las manos para tener un descanso completo. 
  • Tener hábitos saludables: recomendamos beber mucha agua y comer de manera equilibrada para ayudar a reducir la retención de agua y con ello el dolor en las manos. 
  • Revisar tu colchón: Un colchón inadecuado o demasiado viejo puede ser el responsable de tener las manos entumecidas al despertar. En Dormtiy contamos con una amplia variedad. Para ello, puedes preguntar a nuestros profesionales, que te ayudarán a encontrar el mejor colchón en función de tus necesidades. 
  • Almohada inadecuada: recomendamos revisar el tipo de almohada que estás utilizando. Es indispensable elegir una que se adapte a tu postura y hábitos al dormir.
  • Mala postura al dormir: y finalmente una de las causas más comunes, es la de dormir en una posición que no te permita descansar correctamente. Generar una presión excesiva en las extremidades, una mala circulación etc. derivará en un adormecimiento en las manos. De nuevo queremos invitarte a visitar nuestro blog donde encontrarás varios artículos relacionados con posturas correctas para dormir así como diferentes consejos que te ayuden a mejorar la calidad de tu descanso. 

 

Esperamos haber resuelto la pregunta que muchos nos hemos realizado ¿por qué me despierto con las manos dormidas? y a la vez tranquilizar al observar que en la gran mayoría de los casos, no se trata de nada grave. Sin embargo, si el problema es persistente lo mejor es consultarlo con tu médico y evitar problemas mayores.