Programas tv 2018-03-13T11:49:07+00:00

DORMITY A LA CARTA

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Dormir con tapones puede resultar incómodo, pero en ocasiones parece no haber otro remedio. Hay personas que afirman no escuchar nada durante la noche, pero tú, sin embargo, parece que te despierta ante el más mínimo ruido. ¿Por qué sucede esto?

Por qué me despierta el ruido y tengo que dormir con tapones

A no ser que vivas sobre una discoteca, lo normal no es mantenerse despierto debido a los ruidos.  Hay ‘ruidos’ como el denominado blanco, que nos ayudan a dormir y favorecen nuestro descanso, mientras otros, como la música estruendosa, los coches, las sirenas y demás pueden romper nuestro ciclo de sueño.

En estudios científicos realizados en el Hospital General de Massachusetts, se descubrieron en el cerebro unas ondas bloqueadoras del ruido. Estas ondas aumentan y permiten descansar aun cuando hay muchos sonidos alrededor que podrían perturbarnos.

No obstante, para que las ondas hagan su trabajo, tenemos que pasar por todas las fases del sueño. Nuestro cuerpo y nuestro cerebro está preparado para aislar el ruido mientras dormimos con el fin de que podamos descansar, pero para que hagan su trabajo, debemos dormir de forma profunda.

Hay varias fases del sueño que debemos cumplir, y el problema que surge es que muchas personas se estancan en una de ellas. Podríamos decir que duermen a medias.

Fases del sueño

En nuestro sueño se diferencian dos fases: fase NO REM y fase REM. La primera se divide en cuatro etapas conocidas como:

  • Fase I. Fase de sueño ligero. Estamos dormidos pero somos capaces de percibir cualquier movimiento cercano a nosotros. Es el sueño en que muchas personas que afirman dormir siestas de diez minutos se sumen. No se descansa y tampoco es reparador.
  • Fase II. El cuerpo desconecta del exterior y los sonidos ya no influyen tanto, aunque aún no es un sueño reparador que nos proporcione descanso y energía suficiente para llevar a cabo nuestras actividades.
  • Fase III. Se le conoce como sueño DELTA. El cerebro sufre un bloqueo sensorial y es cuando las ondas que mencionábamos anteriormente se ponen en marcha y comienzan a trabajar. No obstante, necesitarán más tiempo para bloquear por completo los sonidos.
  • Fase IV. Disminuye la actividad cerebral así como el tono muscular. Pueden aparecer sueños pero no se tendrán un argumento. Serán imágenes sin sentido y no relacionadas.

Y por último entraríamos en la fase REM. Aquí los músculos se relajan por completo y nos sumimos en un sueño profundo. Aunque a veces soñamos y teneos pesadillas en esta fase, la regla general es que descansemos por completo y podamos amanecer descansados.

Cómo dejar de dormir con tapones

Dormir con tapones no es agradable para nadie, aun si estamos muy acostumbrados. Nuestro cerebro tiene la capacidad de descansar aun cuando hay ruidos alrededor, por lo que debemos poder dormir sin necesidad de los incómodos tapones. ¿Cómo?

La clave está en el colchón. Aunque cuando nos tumbamos en la cama tenemos una sensación de bienestar y comodidad, durante la noche puede que nuestro cuerpo no esté sobre un material cómodo y apropiado para el descanso, o que no tengamos una postura correcta. Todo esto evita que nos sumerjamos en la fase de sueño más profunda. Entonces, captamos la actividad sensorial del exterior y nos despertamos. Por eso debemos dormir con tapones. ¿Cómo solucionar esto?

Con un colchón viscoelástico. Estos tienen todos los componentes necesarios para un sueño reparador. Están científicamente estudiados y fabricados con materiales de primerísima calidad que no solo nos ayudarán a tener una buena postura, sino que nos empujarán a la fase REM y dormiremos ‘del tirón’.

Ventajas del colchón viscoelástico

Descansar bien no tiene precio, y por ello, aunque comprar un colchón supone una inversión, esta influirá de forma muy positiva en tu calidad de vida. Mira todo lo que te ofrece este tipo de colchón:

Efecto huella

Una de las grandes ventajas de la viscoelástica es que se adapta perfectamente a cualquier cuerpo. Se moldea a su forma y así permite una comodidad extrema.

Es termosensible

Ayuda a la regulación de la temperatura corporal. Al no pasar calor ni frío, estaremos realmente cómodos y dormidos, evitando despertarnos por los ruidos del exterior.

Alivia los dolores musculares

Gracias a su adaptabilidad, nuestro cuerpo no está forzado a adoptar una postura antinatural y por tanto, los dolores y tensiones musculares se alivian.

Mejora la circulación

Debido a la postura que podemos tener en un colchón viscoelástico y la comodidad que ofrece, la sangre circula de forma más fluida. Esto a la larga mejora la salud del corazón, los músculos y las arterias.

Además de todas estas ventajas que nos permiten entrar en la fase de sueño más profunda, es antialergénico evitando la acumulación de bacterias y ácaros.

Si quieres dejar de dormir con tapones, no lo pienses, y comprar un colchón viscoelástico. En nuestra tienda online podrás encontrar los mejores fabricados con materiales de primera y a precios muy asequibles. Porque con el descanso no se juega.

 

 

No lo puedes evitar, tus ojos se cierran, no estás cansado pero tienes muchas ganas de dormir. Te sucede en cada momento y aunque quieres no puedes controlarlo. No puedes dejar de preguntarte por qué tienes sueño todo el día y si será perjudicial para tu salud. ¿Hay alguna forma de solucionarlo?

¿Puede ser perjudicial tener ganas de dormir todo el día?

Nuestro cuerpo está programado en ciclos circadianos que ‘nos obligan’ a descansar de noche y vivir de día. Claro, hay que tener en cuenta que cada persona es un mundo, y mientras algunas tienen suficiente con dormir siete horas, otras necesitan nueve.

¿Qué puede considerarse excesivo en lo relacionado con el sueño? Se podría decir que las ganas de dormir son excesivas cuando se han descansado las ocho horas reglamentarias y aconsejadas por la OMS –Organización Mundial de la Salud– y aun así sigues teniendo sueño. No nos referimos a una leve somnolencia, sino a unas ganas de dormir que te impida llevar tu ritmo habitual y afecte a tus relaciones sociales.

Por tanto, tener sueño todo el día afectará negativamente a las relaciones que tenemos con otros, a nuestro ritmo de trabajo, a nuestra vida diaria, nuestros hobbies, etc. Esto podría ocasionarnos frustración, estrés, depresión, baja autoestima y otros síntomas que nos harían la vida muy difícil.

¿Es malo hacer la siesta?

Claro, llegados a este punto, muchos podrían decir: Yo no tengo ganas de dormir todo el día, pero después de comer, los ojos se me caen y necesito dormir la siesta, ¿es malo? La siesta es una costumbre española que se ha ido extendiendo al resto del mundo y sus beneficios han sido comprobados. Las ganas de dormir la siesta no tiene que verse relacionado con el sueño excesivo del que hablábamos antes, ya que estas ganas de dormir están causadas por un asunto biológico.

Después de comer, el flujo sanguíneo va hacia nuestro órganos abdominales y la sangre que llega el cerebro es menos, lo cual hace que algunos procesos cerebrales sean más lentos y nos dé somnolencia. Se cree que para que no afecte al sueño nocturno, esta debe durar menos de una hora. Si tus siestas se alargan más, seguramente estarán descansando mal de noche. Los beneficios de una siesta adecuada son estos:

  • Previene enfermedades del corazón
  • Reduce la tensión
  • Favorece el aprendizaje y la productividad
  • Estimula la concentración y la creatividad
  • Mejora los reflejos
  • Serás una persona más positiva
  • Mejora el estado de ánimo y la autoestima

No obstante, a la pregunta de si es malo dormir la siesta, la respuesta es: sí y no. No es malo siempre y cuando esté motivada por nuestros ciclos biológicos tras comer y sea de la largura adecuada. Si tus siestas son de más de una hora, no hay duda de que no descansas bien por la noche. Hay muchas razones por las que puede suceder esto, veamos algunas.

Cómo saber si descanso bien

Si tienes ganas de dormir todo el día, está claro que hay algo que falla en tu sueño nocturno. El cuerpo necesita una media de entre siete y nueve horas de sueño, pero de un sueño profundo. ¿Has escuchado hablar de la fase REM? Esta es la etapa de sueño más profundo en la que se sume nuestro cerebro y es la que realmente nos permitirá descansar por completo. Si no llegamos a esta fase, no importará cuántas horas hayamos dormido, estaremos cansados y tendremos ganas de dormir todo el día.

Hay varias razones por las que no podemos dormir bien. Algunas están relacionadas con enfermedades que deben ser tratadas por especialistas tales como apneas del sueño, narcolepsia, ansiedad, estrés o hipersomnia. Algunas de ellas pueden aparecer cuando no se descansa bien por la noche, como por ejemplo la ansiedad o el estrés. Cuanto peor descansemos, más nerviosos estaremos y si a eso le sumamos que tendremos que sacar tiempo de nuestra jornada diaria para dormir, se nos acumulará el trabajo y esto nos ocasionará más estrés aún.

Qué puedes hacer para descansar mejor

Por tanto, ¿hay algo que podamos hacer para dormir mejor? Sí, hay varias cosas que están en tus manos, aunque si después de que lo intentes sigues viendo que tienes problemas para descansar, te aconsejamos que vayas a un especialista para que te indique el tratamiento a tomar. De momento esto es lo que puedes hacer:

  • Cambia el colchón. El colchón es uno de los elementos más importantes en nuestros ciclos del sueño. Un colchón cómodo, que se adapte a nuestro cuerpo y que nos ayude con la termorregulación, es esencial para un descanso reparador. Muchas personas que sufrían trastornos del sueño, han terminado con ellos al encontrar su colchón adecuado. En nuestra tienda online encontrarás el colchón que necesitas y además podrás dejarte aconsejar por nuestro equipo de expertos.
  • Almohada. La postura de nuestro cuello y cabeza, si no es la adecuada, también puede influir negativamente en nuestro descanso. Escoger la almohada apropiada es uno de los asuntos más importantes del sueño. ¿Ya sabes cómo podemos ayudarte? Entra en nuestra tienda online y escoge la almohada que necesitas.

Cosas simples como tener un buen colchón y una buena almohada pueden marcar la diferencia en tus fases del sueño y evitar que tengas ganas de dormir todo el día.

El tipo de colchón y la postura que tomamos es fundamental a la hora de determinar el descanso. Por eso, conocer estos datos es importante para dormir bien.

El colchón en el que duermes influye a la hora de dormir bien

Un colchón es una opción interesante si sabes elegir bien el material. A lo largo de los años, se ha evolucionado desde la paja y la lana a otras opciones más estables. Por otra parte, no hay que olvidar que las necesidades del público también han cambiado. Hoy no se trata solo de dormir, sino de hacerlo en condiciones.

Elegir el tipo de material es indispensable para dormir bien. A lo largo del tiempo, se han utilizado distintos materiales con sus pros y contras. También hay que recordar que el colchón se debería cambiar cada 10 años. Podemos resumir los siguientes casos para saber elegir:

1. Espuma

Los colchones de espuma han llegado los últimos años y se han hecho un hueco entre los modelos más buscados. En primer lugar, porque garantizan la firmeza que se espera tradicionalmente de los colchones de muelles. Por otra parte, porque ofrecen una gran adaptabilidad al organismo: disponen de la capacidad de acoger el cuerpo y mantener su columna en el reposo ideal, evitando posturas antinaturales que afecten al descanso. Otro aspecto a destacar es que la densidad se puede personalizar, siendo posible escoger el tipo de espuma ideal según tus condiciones físicas y hábitos. Finalmente hay que destacar que ofrecen una alta transpirabilidad. Existen modelos de baja porosidad que impiden una correcta aireación. Por ello siempre cabe apuntar a un material de espuma HR (high resilience) de alta calidad.

2. Viscoelástico

La viscoelástica es una evolución de la espuma HR. Sus capas superiores incorporan una extra de visco, sobre un bloque de espuma (HR en general). Esta viscoelástica favorece la correcta posición y acogida del cuerpo de forma que sea progresiva. De tal manera, el reposo es mucho más cómodo, el descanso más placentero y se evita que el cuerpo mantenga posiciones incorrectas. Se trata de la evolución perfecta del colchón de espuma.

2. Muelles

Los colchones de muelles nacieron como alternativa para lograr la estabilidad rápidamente porque se vuelve a la postura de partida. Otra de las ventajas es su alta transpirabilidad (son modelos que permiten una alta aireación, lo que favorece que no se retenga la humedad y se regule fácilmente la temperatura). En los últimos años, ha habido un desarrollo importante de nuevos modelos. El objetivo final es que puedas realizar un balance equilibrado en función de lo que te convenga. Ahora bien, dentro de esta categoría hay varios tipos que te conviene conocer:

El colchón de hilo continuo es el más indicado para las personas que duermen solas; la estabilidad es la justa y necesaria para un descanso confortable. Los colchones de muelles embolsados mantienen la independencia de cada hilo; el resultado es que para las parejas es una alternativa de descanso interesante. Respeta la independencia de lechos (si tu compañero se mueve, esto no afecta a tu descanso) con muy alta eficiencia. De hecho, solo se mueven los muelles en contacto con el peso del cuerpo.

3. Látex

Este material se puso de moda durante los años 1990, sobre todo por la estabilidad que ofrecía. En un momento en que se realizaba la transición desde otros materiales, esta fue una opción interesante para muchos. Hoy se sigue fabricando porque aporta un buen balance entre rigidez y adaptabilidad. Aun así, la llegada de la espuma HR y la viscoelástica ofrecieron una mejor alternativa ya que permitía una mejor transpiración y retenía menos humedad. Aun así, existen algunos modelos de este material.

4. Otros colchones

No podemos dejar de hacer referencia a otros colchones que hoy son minoritarios. El colchón de lana no está indicado para personas con enfermedades respiratorias y es muy pesado. Los colchones de futón (algodón) son rígidos, pero hay que renovarlos con mayor frecuencia. El colchón de agua es otra opción para quien busque adaptabilidad al cuerpo, aunque es incómodo.

El caso de los colchones ortopédicos es diferente porque están adaptados a las circunstancias concretas de una persona. Aunque son más costosos, suelen compensar.

Dime cómo duermes y te diré qué colchón necesitas

La postura que elegimos influye, y mucho, en el tipo de colchón que se elige. Por lo tanto, antes de decantarnos por un material, lo mejor es preguntarnos cómo dormimos.

¿Te mueves mucho?

Seguramente no estés muy cómodo con tu descanso. Suele ser una señal de que tu cuerpo está en posturas poco apropiadas mientras duerme y, por ello, intenta moverse para evitar sobrecargas musculares. Es muy habitual en mucha gente que empieza boca arriba, luego de lado y luego boca abajo (por ejemplo), tengan cargas sobre las caderas o los hombros. Generalmente son las partes más expuestas ya que son las que más se hunden.

Un ejemplo claro: Si tienes un colchón demasiado firme para ti y duermes de lado, la columna se altera y no está en posición de reposo. Forzando las lumbares o la espalda en general. A medida que se va cargando la musculatura, el cuerpo tendrá que moverse. En general, se podría conseguir un mejor descanso.

Dormir de lado

Las personas que duermen de lado necesitan colchones adaptados a sus hábitos e IMC: No hay nada peor que dormir de lado y tener un colchón no adecuado a tus necesidades. El hombro, las caderas y las piernas son las zonas que más presión ejercen. Por lo tanto, si tienes un colchón que se hunde demasiado o muy poco, altera la correcta postura. Esto será igual a problemas a corto/medio plazo. Puedes realizar un test en nuestras tiendas. Por cierto, un buen consejo es encontrar una almohada ideal para mantener las cervicales en línea con el descanso de la columna. Para ello, es necesario escoger una almohada con la altura adecuada según el tipo de hombro que tengas. Por ejemplo, una persona con un hombro más bien ancho debería optar por una almohada alta, ya que le permitirá a la cabeza reposar sin forzar las cervicales.

Domir boca arriba

No existe una opción mejor que otra, pero sí que es una de las más habituales: dormir boca arriba. Existen varias opciones: tanto los colchones de muelles como los de visco son muy buenas opciones. Eso sí, siempre buscando el modelo que mejor se adapta a las necesidades del cliente (peso, altura, pareja o individual, deportistas, etc.). En referencia a la almohada, es muy recomendable una almohada más bien baja para no forzar el cuello a la hora de descansar.

Dormir boca abajo

No existe una gran diferencia entre los que duermen boca arriba y boca abajo: un buen colchón de visco personalizado a las características de cada uno o un buen colchón de muelles ensacados puede ser igual de bueno. Volviendo a la almohada ideal, también es recomendable una almohada baja.

Todos estos aspectos son importantes para quedarte con el colchón que más te gusta. Si quieres dormir bien, en Dormity disponemos de una amplia variedad de productos. Estamos convencidos de que encontrarás lo que estás buscando.

 

Escoger un buen colchón para la espalda nos puede ayudar a evitar lesiones y dolores, además de proporcionarnos un mejor descanso y mucha más comodidad durante la noche. A continuación, te contamos las características del mejor colchón para la espalda.

  • Escoger un colchón genérico para la espalda (contracturas y mal descanso)
  • Escoger un colchón para paliar una dolencia de espalda (sufro de lumbares, cervicales, dorsales, etc.)
  • La selección de colchones medicinales para la espalda de Dormity (Lumblagía, Fibromialgia, etc.)

¿Qué colchón es mejor para la columna?

Esta es la primera pregunta a la que debemos responder. Dormir en una mala postura, o bien escoger el colchón inadecuado, puede causar importantes dolores de espalda y problemas en la columna. Por lo tanto, es importante saber qué colchón escoger. Estas son las principales características que debe tener un colchón que resulte beneficioso para nuestra columna y nuestra espalda:

  • El colchón debe adaptarse a nuestro cuerpo. Adaptar nuestro cuerpo al colchón puede ser uno de los motivos por los cuales padecemos dolores de espalda. ¿Qué significa esto? Debemos escoger un colchón que nos ofrezca el apoyo adecuado, nos resulte completamente cómodo y nos permita mantener nuestra columna alineada durante toda la noche.
  • También debemos tener en cuenta la firmeza de un buen colchón para la espalda. El colchón para la espalda más idóneo será aquel que nos ofrece un buen equilibrio entre firmeza y comodidad. Además, de este modo, el colchón contribuirá a aliviar los puntos de nuestra espalda en los que sintamos más presión. Sin embargo, los colchones menos firmes también pueden ser adecuados, dependiendo del tipo de dolor de espalda que tendamos a sufrir. Generalmente, un colchón de firmeza media suele ser el más recomendable.
  • La comodidad es una característica imprescindible de cualquier colchón que resulte beneficioso para la espalda y la columna. Al descansar más y mejor, nuestros dolores y molestias mejorarán y disminuirán. Un buen colchón para la espalda debe ayudarnos a corregir los malos gestos y posturas, y contribuir a aliviar el dolor. También nos ofrecerá el apoyo adecuado, no acumulará el calor y se adaptará fácilmente a la forma de nuestro cuerpo.

La combinación de estos elementos tiene que buscar que la espalda se mantenga en una postura correcta en función de nuestro peso y ergonomía, y se reduzcan los puntos de presión sobre el cuerpo (facilitando así que el cuerpo no mantenga una postura forzada).

Cuando un cuerpo tiene una postura forzada es cuando sufre contracturas y no puede disfrutar de un descanso reparador. Suele moverse durante la noche habitualmente ya que el propio cuerpo le pide cambiar de postura por sobrecarga de diferentes zonas de la espalda.

Durante un período prolongado puede acabar ocasionando, además de una falta de sueño y mal descanso, dolores de cabeza, contracturas e incluso lesiones. Siempre hay que recordar que el colchón es ese lugar en el que, de media, nuestro cuerpo se apoya durante una tercera parte del día. Encontrar el colchón adecuado para la fisionomía de cada uno es clave.

El mejor colchón para la espalda según cada tipo de dolor

Todas estas características son imprescindibles en cualquier buen colchón para la espalda y la columna. Un colchón que cumpla con estos requisitos evitará molestias y dolores. Sin embargo, debemos tener en cuenta qué colchón escoger si ya padecemos algún dolor de espalda. En este caso, deberemos escoger un tipo de colchón u otro en función del tipo de dolor. A continuación te lo contamos:

  • En el caso del dolor lumbar, debemos asegurarnos de que el colchón nos permite dormir cómodamente y sin realizar malas posturas. El sobreesfuerzo o un mal gesto suelen ser la causa de este tipo de molestia. Por lo tanto, debemos optar por un colchón que se adapte a nuestro cuerpo, especialmente en la zona lumbar. El colchón también deberá tener un núcleo que se adapta a la forma de la columna, así como de las zonas de carga más especiales. De este modo, nos ayudará a aliviar los principales puntos de presión de nuestra espalda. Algunos factores que permitirán un mejor descanso para los afectados por dolores de este tipo:
    • Recoge la zona lumbar gracias a un núcleo adaptado a la morfología de la espalda.
    • Reduce los puntos de presión y favorece una corrección postural.
    • Mejora la circulación sanguínea favoreciendo la recuperación

  • El dolor dorsal, por otro lado, afecta a la zona del medio de nuestra espalda. En este caso, el mejor colchón para la espalda será aquel que nos ofrezca la firmeza adecuada en toda la zona dorsal. Deberá ofrecernos un buen apoyo, y ayudar a mantener nuestra espalda alineada. Disponer de un colchón que adapte la fisionomía del núcleo del colchón a la de la columna de la persona es lo más adecuado: ayuda a mejorar el reparto del peso del cuerpo al descansar y corrige la postura para encontrar la más adecuada. La higiene postural, junto a una reducción de los puntos de presión y una mejora de la circulación sanguínea, permite un descanso más continuado con un sueño reparados.
  • En el caso de padecer dolor cervical, deberemos optar por un colchón que nos ofrezca la máxima comodidad y el mejor descanso posible. El dolor cervical es una molestia que afecta a muchas personas, y que puede ser causado por varios motivos. Es muy importante encontrarnos con un colchón que nos permita mantener la columna en una postura adecuada, pero será clave en este caso escoger la almohada adecuada. Una almohada suele estar detrás de muchos dolores cervicales ya que no ofrecen el apoyo adecuado a la cabeza según la forma de dormir.

Independientemente del tipo de dolor o molestia que tendamos a sufrir, cualquier buen colchón para la espalda debe ofrecernos comodidad y nos debe permitir descansar. De este modo, los dolores de espalda mejorarán considerablemente, y evitaremos posibles molestias en el futuro.

Otros dolores pueden venir derivados de un mal descanso y, muchos de ellos, como consecuencia de un colchón mal adaptado a nosotros: hormigueos, mala circulación, dolores de cabeza, dolores de piernas, etc. Son otras molestias y dolores que pueden solucionarse con un buen colchón.

Los colchones medicinales de Dormity

Los colchones medicinales o médicos que te ofrecemos en Dormity pueden ser la mejor solución a tu dolor de espalda. Se trata de una gama de colchones diseñados y fabricados para ayudarte a descansar si padeces algún tipo de dolor de espalda. Fabricados por el departamento de I+D de Dormity y en colaboración con diferentes universidades como la UAB, de mano de expertos en diferentes patologías y enfermedades con problemas para descansar, además de ser testados en diferentes ensayos clínicos.

El objetivo de estos colchones medicinales es ayudar a disminuir las molestias y permitir descansar. Están fabricados para buscar reducir aquellos puntos que provocan dolores y, que, por lo tanto, impiden dormir. El hecho de conseguir un sueño continuado y reparador es clave para la salud de muchas personas con estas patologías. Gracias a la recuperación producida por la noche, los usuarios recuperan gran parte de la vitalidad y capacidad de recuperación durante el día. El hecho de poder dormir bien y recuperarse es un antes y un después para muchas personas con diferentes patologías.

Los colchones medicinales están pensados para resolver de la mejor forma posible los diferentes inconvenientes que provocan la falta de sueño. Nuestros colchones:

    • Colchones para la lumbalgia: El lumbocare es un colchón pensado para las personas que sufren esta patología. También para los usuarios con dorsalgia. Ambos requieren de un colchón con las condiciones que ofrece el Lumbocare:
      • Adaptación a la forma de la espalda con especial refuerzo a las diferentes zonas de carga.
      • Sistema Oxygen que permite una mejor circulación sanguínea, favoreciendo una mayor recuperación. Mejora la oxigenación de los músculos.
      • Reduce la sensación, por lo tanto, de hormigueo tanto en manos como en pies.
      • 3 capas adaptativas para conceder una acogida suave al usuario.

  • Colchones para la fibromialgia: El colchón Fibrocare está pensado para mejorar el descanso, ayudar a la recuperación y evitar los dolores de los puntos clave de un enfermo de fibromialgia. Fabricado sobre un núcleo blando, busca reducir los puntos de presión, especialmente sobre los provocados por la misma patología. Gracias a ello, se puede conseguir que el usuario esté descansando sobre un colchón muy acogedor con el mínimo dolor, consiguiendo así recuperar un descanso más duradero y un sueño más reparador. Primer paso para mejorar la calidad de un paciente. Algunos beneficios:
    • Disminuye el dolor matutino
    • Reduce la rigidez y la parestesia  al despertar
    • Confortabilidad y suavidad con una espuma que mantiene una corrección postural.

Ambos colchones son fruto del trabajo de años con diferentes departamentos y mucha investigación con la clara misión de devolver el descanso merecido a las personas que más lo requieren.

 

Si quieres conseguir el mejor descanso posible, nuestros colchones son la mejor forma de conseguirlo. Resultarán especialmente beneficiosos para tu espalda y te permitirán reparar cualquier dolor o molestia.

Dormity en el programa “Amb identitat”

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